El ultimo viernes sucedieron actos muy vergonzosos e indignantes para la gran mayoria de los peruanos, al comenzar el dia no entendia de que hablaban los medios de comunicación (soy poco de ver noticias) transcurria el dia y ya se hablaban de muertos, de que hubo un enfrentamiento entre nativos y policias, rehenes y etc. No entendía el porque del conflicto, no sabia la causa, la razon, el motivo o circunstancia de tal, llegando a la reuna el tio de las hamburguesas nos informo un poco a los que estabamos presentes, ya llegando a mi jato averigue al respecto y esto fue lo que encontre en blogs, foros y paginas web de diarios.
Hoy he muerto en Bagua
(Por Peruanista)
"Hoy he muerto en Bagua, hoy me han baleado. Hoy me han torturado, me arrastraron y mi cuerpo ha sido quemado y tirado al río. Hoy yo he sido el estudiante de arte baleado en el pecho, la niña de cuatro añitos baleada en el estómago, he sido el cuerpo inmóvil sangrante que la policía peruana ha rematado cobardemente, soy la madre que ha visto a su hijo morir temblando en el pavimento. He sido el indígena que enloqueció quemando edificios de ese gobierno de Perú que ya no me representa.
Soy la víctima del racismo genocida de los derechistas, apristas, fujimoristas, alanistas del gobierno de García. Hoy estoy herido, hoy he muerto, hoy estoy tirado en una carretera, mi cuerpo será devorado por los animales, porque la policía balea a mi familia y amigos cada vez que intentan recogerme. Hoy soy el indígena peruano, soy mi pueblo, mi sangre, mi dolor, mi herida, mi cadáver, mi rabia.
Hoy te pido, te exijo, te demando Alan García: renuncia, vete, lárgate, tú no eres mi presidente, eres un asesino un criminal. Renuncia, llévate a tus malditos matones asesinos contigo. Un día terminarás detrás de rejas. Maldito, asesino, genocida, racista, matón, me das asco Alan García".
(Tomado de:
Peruanista).
Petróleo: La causa del conflicto
La causa del conflicto en la Amazonía es el empecinamiento de Alan García en explotar todo el petróleo que hay allí, a como dé lugar, rápidamente. En una sola ronda de licitaciones otorgó concesiones para la explotación petrolera hasta que estas alcanzaron 49 millones de hectáreas de la Amazonía, el 72% de su territorio. Brasil, cuya área amazónica es mucho mayor que la nuestra, no tiene concesiones petroleras ni por la séptima parte que el Perú. Mucho menos Colombia, que también tiene un gobierno de derecha y neoliberal.
¿Es esta la mejor estrategia para nuestra economía? Recuérdese que el petróleo sólo puede extraerse, y venderse, una vez. Se agota. Es verdad que podríamos sacar el petróleo y luego invertirlo juiciosamente en favor de las generaciones actuales y futuras, pero cuando todo ese dinero está en manos de nuestros gobernantes, puede desaparecer con facilidad.
La corrupción prevaleciente en el Perú, como lo mostraron los petroaudios de Rómulo León y el “faenón”, indican que mejor es no sacar todo el petróleo a la vez, sino paulatinamente. Como dice el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz: “El subsuelo puede ser el mejor sitio para guardar esta riqueza, sobre todo si existe el riesgo de que el gobierno use esos ingresos para sus propósitos antes que para el bien público” (*).
Por otro lado, el haber concesionado de golpe enormes territorios tampoco es buena política. Refirámonos a Stiglitz nuevamente: “Cuando la competencia por los recursos es limitada –y sobre todo cuando se sabe que es limitada– el precio que prevalecerá será menor. na forma de limitar la competencia es licitando súbitamente un gran número de lotes –aumentando la oferta de tal manera que la demanda por cada lote sea limitada” (*).
Imagínese, amigo lector, que usted fuera dueño de 50 edificios en Lima. ¿Remataría todos los departamentos en un solo día, vendiendo a cualquier precio? Ni siquiera en la bolsa de valores, donde hay miles de compradores, un inversionista pone a la venta cantidades muy grandes de acciones de la misma empresa en un solo día. Eso lo sabe hasta el corredor de bolsa más novato. Pero ese remate acelerado es precisamente lo que hizo este gobierno en el “faenón” del petróleo. Este remate se ha realizado sin ningún diálogo con los pueblos indígenas, por lo que violenta convenios internacionales suscritos por el Estado peruano. La explotación petrolera viene generando, además, costos ambientales con efectos sobre la salud de los pueblos indígenas. En las 34 comunidades nativas de la zona de los ríos Tigres y Corrientes, donde opera Pluspetrol, el Ministerio de Salud encontró que el 98% de menores sobrepasa los límites aceptables de cadmio en la sangre. En muchas zonas, la explotación petrolera o maderera ha afectado la pesca y la caza, actividades básicas para la sobrevivencia de estos pueblos.
La actual protesta indígena se explica porque su salud y su vida están amenazadas y tienen la ley de su parte. Pero reconocer que tienen la razón facilitaría también promover otras opciones de desarrollo amazónico basadas en el aprovechamiento del agua, el bosque y la biodiversidad en alternativas como el turismo ecológico, la venta de la captura de gases invernadero y los bionegocios. Todo ello debe hacerse consultando a los pueblos amazónicos, nunca imponiéndoles a sangre y fuego decisiones tomadas en la capital.
fuente:
Petróleo: La causa del conflicto | LaRepublica.pe